Protocolo de rehabilitación · Playa de San Juan · Alicante

Recuperación
del LCA

De la cirugía a la vuelta al deporte: un mapa claro, por fases y criterios, para acompañar tu rehabilitación del ligamento cruzado anterior.

7 fases · Progresión por criterios, no por calendario · Para usar junto a tu fisioterapeuta.

Protocolo LCA
Rehabilitación del ligamento cruzado anterior (LCA) en Playa de San Juan, Alicante

Cada rodilla se recupera de forma distinta: las fases orientan, el criterio clínico decide.

⚠ Antes de usar esta guía

Esta guía es un material educativo de apoyo y no sustituye la valoración de tu cirujano ni de tu fisioterapeuta. Cada rodilla se recupera de forma distinta según el tipo de injerto, las lesiones asociadas (menisco, otros ligamentos) y tu punto de partida. Necesitas el visto bueno de un profesional antes de empezar el programa y antes de avanzar a las fases de carrera, salto y deporte.

Antes de la cirugía

Lo que hagas en las semanas previas a operarte influye directamente en la velocidad y calidad de tu recuperación. No es tiempo perdido: es la primera fase del tratamiento.

Prehabilitación

Si tienes margen antes de la fecha de cirugía, trabaja estos puntos con tu fisioterapeuta:

Extensión completa

Llegar a quirófano con la rodilla extendida del todo acelera la recuperación de la extensión después.

Activación del cuádriceps

Un cuádriceps que ya sabe «encenderse» antes de operar tarda menos en despertar después.

Marcha sin cojera

Reducir la inflamación y el dolor antes de operar ayuda a caminar mejor desde el primer día.

Línea base

Mide y anota: perímetro de cuádriceps, grados de flexión/extensión y, si puedes, un vídeo de tu marcha. Te servirá para comparar más adelante.

Prepara el entorno y el apoyo familiar

Organiza la casa antes de operarte: comidas preparadas o congeladas (con proteína suficiente para ayudar a la cicatrización), ropa cómoda que entre por encima de un vendaje, sábanas y toallas limpias, una silla para la ducha si vives solo/a, y quien pueda ayudarte con la compra y los desplazamientos las primeras semanas, cuando tu movilidad será limitada. Avisa a tu entorno de que la recuperación completa del LCA dura entre 9 y 12 meses, no unas semanas: así nadie se frustra si el proceso es más largo de lo esperado, y todos entienden que habrá días mejores y peores. Pide paciencia, no solo ayuda práctica: las primeras semanas es normal estar más cansado, dolorido y sensible de lo habitual.

¿Es la cirugía la opción adecuada para ti?

No todas las roturas de LCA requieren cirugía; la decisión depende de tu actividad, tu deporte y la estabilidad real de tu rodilla en el día a día, no solo de la resonancia. Como orientación general:

Suele recomendarse operar

Deportes de pivote y contacto, inestabilidad frecuente en el día a día, o lesiones asociadas de menisco u otros ligamentos.

Puede valorarse la vía conservadora

Actividad física moderada sin pivotes exigentes y rodilla estable en el día a día, con buena respuesta a la rehabilitación.

En ambos casos, el factor que más determina el resultado es el mismo: la calidad y constancia de la rehabilitación. Esta decisión debe tomarla tu traumatólogo contigo, valorando tu caso concreto; no es una elección que debas hacer solo/a ni basándote solo en esta guía.

Cómo elegir el injerto

No existe un injerto «mejor» en general, sino uno más adecuado a tu deporte, tu anatomía y tu historial. Estas son las diferencias más relevantes que suelen comentarse en consulta:

InjertoA favorA tener en cuenta
IsquiotibialesFuerte, muy utilizado, cicatriz pequeñaPuede dejar un déficit de fuerza en isquiotibiales si el trabajo de curl se retrasa demasiado
Tendón rotulianoMuy resistente, larga trayectoria de usoMás riesgo de dolor anterior de rodilla; puede molestar al arrodillarse
Tendón cuadricipitalCada vez más utilizado, buena resistenciaCicatriz algo mayor, la extensión puede costar más al inicio
Injerto de donante (aloinjerto)Sin dolor en zona donante, recuperación inicial más cómodaMayor riesgo de nueva rotura en personas jóvenes o muy activas; suele reservarse para casos concretos

El injerto influye, pero ningún injerto «hace el trabajo solo»: el resultado depende sobre todo de la rehabilitación posterior. Resuelve estas dudas con tu cirujano antes de la intervención.

Cómo elegir cirujano

Es tu rodilla y tienes derecho a pedir una segunda opinión, también dentro de la sanidad pública. Algunas preguntas útiles para la consulta:

  • ¿Cuántas reconstrucciones de LCA realiza al año? Busca a alguien para quien sea una intervención habitual.
  • ¿Qué injertos ofrece? Si solo utiliza uno o dos de forma sistemática, pregunta por qué y si se ajusta a tu caso.
  • ¿Tiene experiencia en revisiones si ya has tenido una lesión previa del mismo ligamento?
  • ¿Se coordina con el equipo de fisioterapia? Una buena comunicación entre cirujano y fisioterapeuta facilita tu recuperación.

¿Necesito una rodilla ortopédica (rodillera)?

No hace falta que la compres por tu cuenta antes de operarte. Es tu cirujano quien decide si la necesitas (por ejemplo, tras una reparación de menisco o una lesión multiligamentosa) y durante cuánto tiempo. La rodillera no protege el injerto por sí sola: lo que realmente da estabilidad es la fuerza del cuádriceps que vas a construir con la rehabilitación.

Bolsa para el hospital

No necesitarás mucho, pero estos detalles ayudan: ropa cómoda y holgada que entre por encima de un vendaje voluminoso, calzado fácil de poner sin agacharte, cargador de móvil, algo para entretenerte mientras esperas, tus medicamentos habituales en su envase original, y artículos de higiene básica (cepillo de dientes, desodorante, bálsamo labial).

Material básico

No hace falta comprarlo todo de golpe. Esto es lo mínimo útil para las primeras fases.

Bandas elásticas

Para activación y fuerza progresiva sin necesitar gimnasio.

Cinta métrica

Para medir el perímetro de la rodilla y controlar la hinchazón.

Goniómetro (opcional)

Para registrar tus grados de flexión y extensión semana a semana.

Muletas

Las que te indique tu equipo médico, y durante el tiempo que te marquen.

Bolsa de frío

Para el control del dolor y la inflamación en las primeras semanas.

Acceso a gimnasio

No lo necesitas al inicio, pero sí a partir de la fase de fuerza (fase 3).

Señales de alarma: cuándo parar

La mayoría de molestias tras la cirugía son normales. Estas no lo son — si aparecen, contacta con tu equipo médico:

Pantorrilla roja, caliente o hinchada

Puede indicar una trombosis. Requiere valoración urgente.

Fiebre o malestar general

Junto con enrojecimiento de la herida, puede indicar infección.

Debilidad o pérdida de sensibilidad en el pie

Especialmente si aparece de forma brusca.

Rodilla bloqueada

Si no puedes moverla en absoluto, no fuerces: busca atención médica.

Cómo medir tu progreso

Llevar un registro simple te permite ver si avanzas, si vas demasiado rápido o si algo se ha estancado. Tres medidas bastan para la mayoría del proceso:

Dolor (0–10)

Anota tu dolor a diario en una escala de 0 a 10. Fluctuará día a día, pero la tendencia general debe ir a la baja. Muchos criterios de progresión de esta guía se basan en este número.

Rango de movimiento

Con un goniómetro (opcional, se compra por internet) mide los grados de flexión y extensión de la rodilla. Registra el dato cada semana para ver la evolución real, no solo la sensación.

Hinchazón

Con una cinta métrica, mide siempre en los mismos tres puntos: encima de la rodilla, sobre la rótula y debajo de la rodilla. Hazlo mañana y noche para detectar picos.

Cómo manejar la hinchazón

La inflamación inhibe el cuádriceps y bloquea la extensión: cuanto antes la controles, antes progresas.

Elevación real

La pierna debe quedar por encima del corazón y sin nada bajo la pantorrilla, dejándola «colgar» para favorecer la extensión.

Compresión

Una media de compresión bien ajustada (pídela en la farmacia a tu medida) ayuda a controlar el edema durante el día.

Frío

Sesiones de 10-15 minutos, varias veces al día, especialmente después de hacer ejercicio.

Registro

Mide el contorno de la rodilla cada mañana y cada noche. Si detectas un pico, revisa qué hiciste el día anterior.

Trucos para las primeras semanas

Ninguno de estos es imprescindible, pero pueden facilitarte los primeros tramos si tienes acceso a ellos.

Frío con compresión

Un dispositivo de frío-compresión reduce más el dolor y la hinchazón que el hielo tradicional en las primeras semanas, lo que puede ayudarte a depender menos de analgésicos. Es un gasto opcional, no obligatorio.

Electroestimulación muscular

Puede ayudar a «despertar» un cuádriceps que cuesta activar tras la cirugía. Pregunta a tu fisioterapeuta si es adecuada en tu caso y cómo usarla correctamente.

Entrenamiento con restricción de flujo (BFR)

Permite ganar algo de fuerza y masa muscular con cargas muy bajas cuando todavía no puedes levantar peso. Debe hacerse siempre bajo supervisión de un profesional formado en la técnica, nunca por tu cuenta.

Las 7 fases de la recuperación

Cada fase tiene un objetivo y unos criterios de progresión. No avances por fechas: avanza cuando cumplas los criterios, con el visto bueno de tu fisioterapeuta. Todas las fases se hacen bajo su supervisión.

Sobre los vídeos

Cada ejercicio con el icono ▶ enlaza a un vídeo de referencia de terceros que muestra la ejecución general del movimiento. Son ejemplos orientativos, no una prescripción validada para tu caso: la carga, el rango y la técnica exacta debe ajustarlos siempre tu fisioterapeuta.

1

Primeras semanas

Control de dolor, hinchazón y activación muscular

Objetivo

Recuperar la extensión completa, activar el cuádriceps y mantener la hinchazón bajo control.

Frecuencia

2–3 sesiones cortas al día.

Ejercicios de marcha con muletas (varias veces al día)

Objetivo de estos ejercicios: caminar sin cojera con las muletas, repartir el peso entre ambas piernas sin miedo y evitar que la rodilla «arrastre» al andar.

Ejercicios orientativos

Criterios para pasar a la fase 2

  • Dolor ≤ 5/10
  • Extensión completa de la rodilla
  • Flexión ≥ 90°
  • Hinchazón controlada
  • Caminar con muletas sin cojera evidente
2

Movilidad y marcha

Retirar muletas y normalizar el patrón de marcha

Objetivo

Recuperar flexión completa, mejorar el control de pierna única y dejar las muletas cuando tu marcha sea segura.

Frecuencia

3 sesiones a la semana.

Ejercicios orientativos

Criterios para pasar a la fase 3

  • Dolor ≤ 3/10
  • Flexión ≥ 125°
  • Extensión completa mantenida
  • Marcha sin muletas y sin cojera
  • Sin hinchazón tras el ejercicio
3

Fuerza en el gimnasio

De cargas bilaterales a trabajo unilateral

Objetivo

Iniciar carga progresiva en máquinas y construir la base de fuerza que sostendrá el resto del proceso.

Frecuencia

2–3 sesiones a la semana.

Ejercicios orientativos

Nota sobre injertos

Si tu injerto es de isquiotibiales, tu fisioterapeuta probablemente retrase el curl femoral aislado unas semanas más para proteger la zona donante. Si es de tendón rotuliano o cuadricipital, la extensión de rodilla se introduce con más cautela. Sigue siempre su criterio, no una fecha genérica.

Criterios para pasar a la fase 4

  • Sin dolor tras el entrenamiento
  • Fuerza simétrica en prensa, extensión y curl a carga moderada
  • Buena técnica en sentadilla a una pierna
  • Sin hinchazón tras el ejercicio
4

Fuerza unilateral y pliometría

Preparar la rodilla para absorber impacto

Objetivo

Ganar fuerza unilateral de alto nivel e introducir saltos y aterrizajes controlados antes de correr.

Frecuencia

2–3 sesiones a la semana.

Ejercicios orientativos

Criterios para pasar a la fase 5

  • Prensa a una pierna ≥ 1,25× tu peso corporal, 10 repeticiones
  • Aterrizaje controlado y simétrico en los saltos a una pierna
  • 25 minutos de bicicleta o elíptica sin dolor ni hinchazón
  • Sin dolor ni hinchazón tras el entrenamiento
5

Carrera progresiva

De caminar rápido a correr de forma continua

Objetivo

Reintroducir la carrera en línea recta de forma gradual, sin aumentar tiempo o distancia más de un 10-25% por semana.

Frecuencia

1–2 sesiones a la semana, manteniendo el trabajo de fuerza.

SemanaCarrera continuaSesiones/semana
15 min1–2
28 min1–2
310 min1–2
412 min1–2
515 min1–2
618 min1–2
722 min1–2
830 min1–2

Orientativo: ajusta el ritmo real a la respuesta de tu rodilla, no al calendario. Si aparece dolor o hinchazón, retrocede un escalón.

Criterios para pasar a la fase 6

  • 30 minutos de carrera continua sin dolor ni hinchazón
  • Control de aterrizaje estable a una pierna
  • Prensa a una pierna ≥ 1,5× tu peso corporal
6

Agilidad y cambios de dirección

Aceleración, frenada y giros con control

Objetivo

Introducir curvas, frenadas y cambios de dirección de forma progresiva antes de exponerte a gestos deportivos reales.

Frecuencia

2–3 sesiones a la semana.

Ejercicios orientativos

No aceleres este paso

Los cambios de dirección de alta intensidad no deberían empezar antes de los 9 meses de rehabilitación estructurada, aunque la fuerza vaya bien. El tejido del injerto sigue madurando más allá de lo que indican las pruebas de fuerza.

Criterios para pasar a la fase 7

  • Técnica de aterrizaje y frenada segura, valorada por tu fisioterapeuta
  • Sin dolor, hinchazón ni sensación de fallo tras los cambios de dirección
  • Fuerza mantenida respecto a la fase anterior
7

Vuelta al deporte

Testing final y reincorporación gradual

Objetivo

Superar la batería de test de vuelta al deporte (ver sección siguiente) y reincorporarte al entrenamiento de forma gradual y supervisada.

Frecuencia

Entrenamiento sin contacto → con contacto, según tolerancia.

Superar los test no significa saltar directamente al partido. La secuencia habitual es: entrenamiento sin contacto → entrenamiento con contacto controlado → entrenamiento completo con el equipo → competición.

Antes de volver a competir

  • Batería de test de vuelta al deporte superada (ver siguiente sección)
  • Visto bueno explícito de tu fisioterapeuta o del equipo médico
  • Al menos 9-12 meses desde la cirugía

Técnica de aterrizaje y frenada

Estas claves son las que tu fisioterapeuta revisará en las fases 4 a 6, sobre todo en los saltos y frenadas. Grábate en vídeo de frente y de perfil para comprobarlas tú mismo/a.

Rodillas blandas

Evita aterrizar con la pierna casi recta: la rodilla debe flexionarse ligeramente para absorber el impacto.

Alineación de la rodilla

La rodilla no debe «caer» hacia dentro ni hacia fuera: debe mantenerse en línea con el pie durante todo el movimiento.

Cadera estable

Evita que una cadera caiga o se eleve respecto a la otra al aterrizar o frenar.

Core centrado

El tronco debe mantenerse centrado sobre la base de apoyo, sin colapsar hacia un lado.

Para frenadas y deceleraciones, añade estas dos referencias: pies a la anchura de los hombros para tener una base estable, y una desaceleración progresiva, evitando pararte en seco. Si al revisar el vídeo ves que la rodilla se va hacia dentro, que un lado cae más que el otro o que pierdes el control al aterrizar, vuelve a un nivel de carga más bajo y trabaja la técnica antes de seguir avanzando.

Test de vuelta al deporte (RTS)

Pasar las fases anteriores no es lo mismo que estar listo para competir. Esta batería, siempre supervisada por un profesional, valora fuerza, salto y estado mental.

PruebaQué mideObjetivo orientativo
Salto horizontal a una piernaFuerza y confianza en la pierna operada≥ 90% respecto a la pierna sana
Triple salto a una piernaPotencia y control repetido≥ 90% respecto a la pierna sana
Salto cruzado (crossover)Control rotacional de la rodilla≥ 90% respecto a la pierna sana
Salto lateral repetido (30 s)Resistencia y control en el plano frontal≥ 90% respecto a la pierna sana
Sentadilla a una pierna (máx. repeticiones)Resistencia de fuerza del tren inferiorBuena técnica mantenida hasta el fallo, comparable entre piernas
Equilibrio a una pierna (ojos cerrados)Control neuromuscular y propiocepción≥ 30 s sin apoyar el otro pie
Plancha lateral (tiempo máximo)Estabilidad de core, base de cualquier gesto deportivo≥ 90 s por lado
Fuerza en prensa (1RM estimado)Fuerza de cuádriceps globalSimetría ≥ 90%
Cuestionario ACL-RSIConfianza psicológica para volver a competirPuntuación alta
Escala TSK-11Miedo al movimiento y a la nueva lesiónPuntuación baja

Estos son los tipos de prueba más habituales en protocolos de vuelta al deporte; los valores exactos y el resto de pruebas (isocinéticas, plataformas de fuerza, tests específicos del deporte) los define el equipo clínico que te evalúa. Superar esta batería tampoco significa saltar directo a competir: la secuencia recomendada sigue siendo entrenamiento sin contacto → con contacto controlado → entrenamiento completo → competición, expuesta de forma gradual a las exigencias reales de tu deporte.

Por qué no conviene precipitarse

Superar los test de fuerza no significa que el injerto esté completamente maduro: el tejido sigue remodelándose durante meses después de que la fuerza ya se haya recuperado. La evidencia disponible muestra de forma consistente que el riesgo de una nueva lesión es mayor cuanto antes se vuelve a la actividad deportiva, y que ese riesgo baja de forma notable con cada mes adicional de rehabilitación estructurada, especialmente antes de los 9 meses.

Por eso esta guía habla de fases y criterios, no de «semana X = actividad Y». Ir un poco más despacio que el compañero que se rompió el mismo ligamento no es un fracaso: es la diferencia entre una vuelta al deporte y una segunda lesión.

Sueño y nutrición

Dormir mejor las primeras semanas

  • Eleva la pierna con el tobillo por encima de la rodilla y la rodilla por encima de la cadera, sin nada bajo la pantorrilla.
  • Aplica frío 10-15 minutos antes de acostarte para bajar la hinchazón y la sensación de tirantez.
  • Si te tumbas de lado, coloca una almohada entre las rodillas para no forzar la pierna operada.
  • Las primeras semanas el sueño será irregular: es normal, mejora a medida que baja la inflamación.

Nutrición para tejidos en reparación

  • Proteína suficiente: entre 1,6 y 2,0 g por kg de peso corporal al día, repartida en varias comidas, para sostener la masa muscular.
  • Variedad vegetal: cuanta más variedad de frutas, verduras, legumbres y frutos secos, mejor salud intestinal y menor inflamación de base.
  • Hidratación: el agua favorece el transporte de nutrientes y la lubricación articular.
  • Alimentos antiinflamatorios: pescado azul, aceite de oliva, frutos rojos y frutos secos son buenas opciones habituales.

Si tienes una condición médica o dietética particular, consulta estas pautas con un dietista o tu médico antes de aplicarlas.

Herramientas de seguimiento

Fotocopia estas tablas o replícalas en un cuaderno. Registrar tu progreso te ayuda a ti y a tu fisioterapeuta a decidir cuándo avanzar de fase.

Progreso semanal

SemanaDolor (0-10)Flexión (°)ExtensiónContorno rodilla (cm)Notas
1
2
3
4

Diario de entrenamiento

Útil sobre todo a partir de la fase 3, cuando empieces con cargas en el gimnasio.

DíaEjercicios / actividadDuraciónSeries × repsSensación (RPE 0-10)
Lun
Mar
Mié
Jue
Vie
Sáb
Dom

Registro de medicación

Solo para las primeras semanas, mientras tomes analgésicos u otra medicación pautada.

FechaMedicamentoDosisHoraReacción / notas

Mapa de hitos

Marca cada hito cuando lo consigas. No todos ocurren en orden estricto, pero te da una foto rápida de en qué punto estás.

Fase inicial

Primera activación de cuádriceps · Extensión completa · Hinchazón controlada · Dolor controlado · Marcha con muletas sin cojera

Fase media

Flexión ≥ 120° · Elevación de pierna recta · Marcha sin muletas · Bicicleta estática · Vuelta al gimnasio

Fase avanzada

Test de fuerza superados (prensa ≥ 1,25× peso corporal) · Saltos a dos piernas · Progresión a saltos a una pierna · Primeros minutos de carrera

Vuelta al deporte

Carrera continua progresiva completada · Cambios de dirección controlados · Test RTS superados · Primer entrenamiento con el equipo · Primer partido

Preguntas frecuentes

¿Cuándo puedo volver a conducir?

Normalmente cuando puedas hacer una frenada de emergencia con seguridad y subir y bajar del coche sin dolor, algo que suele situarse entre las 4 y 6 semanas si el lado operado no es el que frena (o algo más si lo es). Confírmalo siempre con tu cirujano.

¿Cuándo puedo volver al trabajo?

Depende del tipo de trabajo: en puestos de oficina, muchas personas se reincorporan alrededor de las 2-4 semanas; en trabajos físicos o que exigen estar de pie, subir escaleras o cargar peso, el plazo puede ser de varios meses. Coméntalo con tu equipo médico según tu recuperación real.

¿Cuándo puedo arrodillarme?

Si no ha habido cirugía de menisco o rotuliana y no tienes restricciones de flexión, muchas personas pueden arrodillarse de forma cómoda alrededor de las 8 semanas, siempre sin hinchazón y con una marcha normal.

¿Cuándo puedo empezar a correr?

Solo cuando hayas superado los criterios de fuerza y control de las fases previas (fase 5), nunca por una fecha fija en el calendario. Empezar a correr sin la fuerza necesaria sobrecarga el injerto y puede generar dolor e hinchazón.

¿La zona del injerto volverá a sentirse normal?

Sí, en la mayoría de los casos, aunque lleva tiempo y depende de un trabajo constante de fuerza y desensibilización de la zona. No es raro notar la zona «distinta» durante varios meses.

¿Cómo sé si estoy haciendo bien los ejercicios?

Grábate en vídeo desde varios ángulos y compara ambas piernas: te ayudará a detectar compensaciones. Y ante la duda, revisa la técnica con tu fisioterapeuta antes de añadir carga.

¿Cuándo puedo empezar a ir en bici?

Cuando tengas una elevación de pierna recta fuerte (señal de que el cuádriceps ya responde bien) y al menos 100-120° de flexión para completar el pedaleo con comodidad, además del visto bueno de tu cirujano o fisioterapeuta. Empezar antes de tiempo obliga a compensar con giros y apoyos incómodos que pueden sobrecargar la rodilla.

¿Necesito comprarme una rodillera antes de operarme?

No. Es tu cirujano quien decide si necesitas una y cuándo, en función de tu cirugía concreta. Muchas personas no la necesitan en absoluto, y la rodillera nunca sustituye a la fuerza y el control que vas a construir con la rehabilitación.

¿Te acompañamos en tu recuperación del LCA?

En OneLab diseñamos tu rehabilitación según tu cirugía, tu injerto y tus objetivos, y avanzamos contigo por criterios. Reserva tu valoración en Playa de San Juan, Alicante.

Guía elaborada con fines educativos para acompañar procesos de rehabilitación del ligamento cruzado anterior (LCA). No sustituye la valoración clínica individualizada. Ante cualquier duda o síntoma inesperado, consulta con tu fisioterapeuta o cirujano.