La tendinitis del glúteo — también llamada tendinopatía glútea o síndrome de dolor trocantéreo — provoca dolor en la cara lateral de la cadera que puede irradiarse hacia el muslo y dificultar actividades cotidianas como caminar, subir escaleras o permanecer de pie. Afecta especialmente a corredores, practicantes de pádel, ciclistas y personas mayores de 40 años. La fisioterapia en Alicante, combinada con ejercicio terapéutico específico, es el tratamiento de referencia basado en evidencia para recuperar la funcionalidad y prevenir recaídas.

¿Qué es la tendinitis del glúteo?

La tendinitis del glúteo es una inflamación o degeneración del tendón de uno o varios músculos glúteos — principalmente el glúteo medio y el glúteo menor — en su inserción en el trocánter mayor del fémur. Por esta razón, la afección se denomina también síndrome de dolor trocantéreo lateral o, con mayor precisión clínica actual, tendinopatía glútea.

El término "tendinitis" hace referencia a un proceso inflamatorio agudo, mientras que "tendinopatía" describe una alteración degenerativa o crónica del tendón. En la práctica, ambas denominaciones conviven y los pacientes las utilizan indistintamente. Lo que importa, desde el punto de vista clínico y terapéutico, es que se trata de una patología tratable con muy buenos resultados a través de la fisioterapia y el ejercicio terapéutico.

Según datos del Estudio Europeo de Prevalencia del Dolor Musculoesquelético, las tendinopatías de cadera representan una de las causas más frecuentes de dolor en el miembro inferior en adultos mayores de 40 años, con una prevalencia estimada de entre el 10 y el 25 % en mujeres postmenopáusicas y entre el 8 y el 15 % en corredores recreativos. En España, donde el running, el pádel y el ciclismo forman parte del estilo de vida cotidiano de miles de personas, este tipo de lesión es extraordinariamente habitual.

En Alicante y zonas como Playa de San Juan o Cabo de las Huertas, donde el clima favorece la actividad física al aire libre durante prácticamente todo el año, es habitual que corredores del paseo marítimo, ciclistas de la Vía Verde o practicantes de pádel acudan a OneLab con este diagnóstico, a menudo después de meses de dolor mal atribuido a "bursitis", "ciática" o simplemente a "la edad".

"Llevaba casi un año con un dolor en la cadera que me impedía salir a correr. Me decían que era la bursitis y que tocaba descansar, pero el dolor volvía siempre. En OneLab me explicaron que el problema era el tendón del glúteo medio y empezamos un programa de ejercicio específico. En tres meses volví a correr sin molestias."

— Marcos, 47 años, corredor habitual en el paseo de Playa de San Juan.

Es importante distinguir la tendinitis del glúteo de otras patologías con dolor similar, como la coxartrosis o las lesiones de cadera, la ciática o la bursitis trocantérea, ya que el tratamiento de cada una de ellas es diferente. Un diagnóstico fisioterapéutico correcto es el primer paso para una recuperación efectiva.

Causas y factores de riesgo de la tendinitis del glúteo

La tendinopatía glútea tiene un origen multifactorial. No existe una sola causa, sino una combinación de factores mecánicos, hormonales, biológicos y relacionados con el estilo de vida que predisponen al tendón a sufrir una sobrecarga o degeneración progresiva.

Sobrecarga mecánica y gestos repetitivos

El principal mecanismo de lesión es la compresión repetida del tendón contra el trocánter mayor, especialmente durante actividades que implican cruzar las piernas, subir pendientes, correr con cadencia baja o realizar movimientos de aducción de cadera de forma sostenida. Los tejidos tendinosos no toleran bien la compresión prolongada, y cuando ésta se repite sin un tiempo de recuperación adecuado, el tendón comienza a degradarse.

Entre las actividades que con mayor frecuencia sobrecargan el tendón glúteo se encuentran:

  • Running: especialmente en superficies inclinadas, con calzado inadecuado o con un aumento brusco del volumen de entrenamiento.
  • Pádel y tenis: los giros y cambios de dirección repetidos someten a los tendones glúteos a cargas compresivas elevadas.
  • Ciclismo: la posición en silla, cuando no está bien regulada, puede generar tensión excesiva en la inserción trocantérea.
  • Crossfit e Hyrox: ejercicios como el step-up, el box jump o las sentadillas profundas con mala técnica pueden sobrecargar esta zona.
  • Caminar largas distancias con calzado plano o en superficies irregulares, especialmente en personas con debilidad de abductores de cadera.

Factores hormonales y degenerativos

La tendinopatía glútea afecta con mayor frecuencia a mujeres entre 40 y 60 años, especialmente en la etapa perimenopáusica y postmenopáusica. La caída de los niveles de estrógenos altera la capacidad de los tendones para adaptarse a la carga, haciéndolos más vulnerables a la degeneración. Este es uno de los motivos por los que muchas mujeres describen la aparición del dolor como "de la nada", sin un traumatismo claro que lo justifique.

Debilidad muscular y alteraciones biomecánicas

La debilidad del glúteo medio y los músculos estabilizadores de la pelvis es uno de los factores de mantenimiento más importantes de esta tendinopatía. Cuando el glúteo medio no es suficientemente fuerte para controlar la estabilidad pélvica durante la marcha o la carrera, el tendón se ve obligado a soportar cargas para las que no está preparado. Las alteraciones de la pisada, las caderas en valgo, las dismetrías de extremidades inferiores o una movilidad reducida de la articulación de la cadera también contribuyen a perpetuar el problema.

Consejo profesional: Si llevas semanas o meses con dolor en la cara lateral de la cadera que empeora al cruzar las piernas, al sentarte en superficies bajas o al caminar en pendiente, no esperes más para consultar con un fisioterapeuta. Cuanto antes se aborda la tendinopatía glútea, más sencilla es la recuperación y menor es el riesgo de cronificación.

Otros factores de riesgo

Además de los ya mencionados, existen otros factores que aumentan la probabilidad de desarrollar una tendinitis del glúteo:

  • Índice de masa corporal elevado, que incrementa la carga sobre los tendones.
  • Sedentarismo previo seguido de un inicio brusco de actividad física.
  • Historial de lesiones previas en cadera, rodilla o columna lumbar.
  • Postura habitual con las piernas cruzadas o en aducción.
  • Trabajo que implica estar de pie o caminar muchas horas al día.

Síntomas de la tendinitis del glúteo: cómo reconocerla

Los síntomas de la tendinopatía glútea son bastante característicos, aunque con frecuencia se confunden con otras patologías. Reconocerlos a tiempo puede marcar una diferencia importante en la evolución.

El dolor trocantéreo lateral

El síntoma principal es un dolor localizado en la cara lateral de la cadera, concretamente sobre el trocánter mayor. Este dolor puede ser sordo y continuo en reposo, o más intenso y agudo durante la actividad. En algunos casos, irradia hacia la cara lateral del muslo, lo que puede llevar a confundirlo erróneamente con una ciática o una irritación del nervio ciático.

No obstante, a diferencia del dolor ciático, la tendinitis del glúteo rara vez baja por debajo de la rodilla y no suele acompañarse de hormigueos, entumecimiento o debilidad en el pie.

Situaciones que agravan el dolor

Una de las claves diagnósticas de la tendinopatía glútea es que el dolor empeora en situaciones concretas que implican compresión del tendón o carga unilateral de la cadera:

  • Dormir sobre el lado afectado o con las piernas cruzadas.
  • Sentarse en sillas bajas o con las piernas juntas.
  • Subir escaleras o pendientes.
  • Permanecer de pie apoyando el peso sobre una sola pierna.
  • Iniciar la marcha tras un periodo de reposo (el llamado "dolor de arranque").
  • Correr, especialmente en superficies inclinadas o con paso largo.

Diagnóstico fisioterapéutico

El diagnóstico de la tendinitis del glúteo es fundamentalmente clínico. Un fisioterapeuta especializado realizará una valoración funcional completa que incluye la exploración de la cadera, la pelvis y la columna lumbar, test de provocación específicos (como el FABER, el FADIR o el test de compresión trocantérea), análisis de la postura y la marcha, y evaluación de la fuerza y el control neuromuscular de los estabilizadores de la pelvis.

En ocasiones, el fisioterapeuta puede solicitar o coordinar con el médico la realización de una ecografía o una resonancia magnética para confirmar el grado de afectación del tendón y descartar otras patologías como desgarros, bursitis trocantérea o coxartrosis. En cualquier caso, el diagnóstico por imagen siempre debe interpretarse en el contexto clínico del paciente.

Fisioterapia para la tendinitis del glúteo: el tratamiento basado en evidencia

La evidencia científica disponible en los últimos años ha transformado el abordaje de la tendinopatía glútea. Si durante décadas el tratamiento se basaba en reposo, antiinflamatorios e infiltraciones de corticoides, hoy sabemos que el programa de ejercicio terapéutico progresivo, guiado por un fisioterapeuta, es el tratamiento de referencia con mayor eficacia a largo plazo.

En OneLab, la fisioterapia para la tendinitis del glúteo sigue un abordaje estructurado que combina técnicas de terapia manual con un programa de ejercicio individualizado, siempre orientado a restaurar la funcionalidad completa del paciente.

Educación del paciente y gestión de la carga

El primer paso del tratamiento es que el paciente comprenda qué está ocurriendo en su tendón y qué factores están agravando el problema. La educación terapéutica es fundamental: muchos pacientes mantienen sin saberlo posturas y hábitos que perpetúan la compresión del tendón (cruzar las piernas, apoyarse en un solo pie, sentarse en sillas bajas). Modificar estos patrones desde el inicio del tratamiento acelera significativamente la recuperación.

Paralelamente, se trabaja la gestión de la carga: no se trata de eliminar completamente la actividad física, sino de ajustarla a la capacidad actual del tendón y progresarla de forma controlada. El reposo absoluto prolongado es contraproducente, ya que el tendón necesita estímulo mecánico para regenerarse.

Terapia manual

Las técnicas de terapia manual ayudan a mejorar la movilidad articular de la cadera, reducir la tensión muscular asociada y aliviar el dolor en las fases iniciales del tratamiento. Entre las técnicas más utilizadas en el abordaje de la tendinopatía glútea se encuentran:

  • Movilización articular de cadera y columna lumbopélvica.
  • Liberación miofascial de la cadena lateral del miembro inferior.
  • Trabajo sobre la musculatura lumbar y piriforme, frecuentemente implicados en los síndromes de cadera lateral.
  • Punción seca o técnicas de tejido blando en casos de puntos gatillo activos en glúteos y tensor de la fascia lata.

La terapia manual por sí sola no resuelve la tendinopatía, pero facilita el punto de partida para comenzar el trabajo de fortalecimiento y mejora funcional.

Ejercicio excéntrico e isométrico

Los protocolos de ejercicio para tendinopatías han evolucionado considerablemente. En la actualidad, los programas que combinan contracciones isométricas sostenidas en las fases iniciales (muy útiles para el alivio del dolor a corto plazo) con un posterior programa de fortalecimiento progresivo han demostrado ser los más eficaces para la tendinopatía glútea. El trabajo excéntrico del glúteo medio, en rango de movimiento controlado y sin provocar compresión tendinosa, es la piedra angular de la recuperación.

Consejo profesional: Las infiltraciones de corticoides pueden aliviar el dolor a corto plazo en la tendinitis del glúteo, pero la evidencia muestra que sus efectos son transitorios y que pueden debilitar el tejido tendinoso si se repiten. El ejercicio terapéutico supervisado ofrece mejores resultados a medio y largo plazo, con menor tasa de recaídas.

Readaptación funcional y retorno a la actividad deportiva

Una vez controlado el dolor y mejorada la fuerza basal del glúteo, el fisioterapeuta diseña un programa progresivo de retorno a la actividad adaptado al deporte o actividad habitual del paciente. Este proceso es fundamental para evitar recaídas: muchos pacientes cometen el error de volver a su nivel de actividad previo demasiado rápido, antes de que el tendón haya recuperado su capacidad de carga real.

En OneLab, este proceso de readaptación se integra con el trabajo de fisioterapia, siguiendo los principios de la readaptación deportiva para garantizar una vuelta segura y duradera a la actividad.

Ejercicio terapéutico: la clave para recuperar y prevenir la tendinitis del glúteo

Si hay un consenso claro en la literatura científica sobre la tendinopatía glútea es que el ejercicio terapéutico progresivo es el componente más importante del tratamiento. No basta con reducir el dolor; es necesario recuperar la fuerza, la resistencia y el control motor del glúteo para que el tendón soporte las cargas de la vida diaria y la actividad deportiva sin volver a lesionarse.

Un programa de ejercicio terapéutico bien diseñado para la tendinitis del glúteo incluye varias fases diferenciadas:

Fase 1: Control del dolor y activación inicial

En esta primera fase, el objetivo es reducir el dolor y comenzar a activar el glúteo medio de forma controlada. Se utilizan ejercicios isométricos como la abducción de cadera contra resistencia en posición de descarga, o el puente de glúteo unilateral con carga isométrica sostenida. Estos ejercicios generan un efecto analgésico inmediato bien documentado en tendinopatías y permiten iniciar el trabajo muscular sin agravar los síntomas.

Fase 2: Fortalecimiento progresivo en cadena cinética abierta y cerrada

A medida que el dolor se controla, se incorporan ejercicios en cadena cinética abierta (elevación lateral de cadera, clamshell, abducción con banda elástica) y posteriormente en cadena cinética cerrada (sentadilla monopodal controlada, step lateral, hip thrust unilateral). El control de la pelvis y la alineación de cadera-rodilla-tobillo son prioritarios en todos los ejercicios.

Fase 3: Carga funcional y gestos deportivos específicos

En esta fase se incrementa progresivamente la carga y se incorporan patrones de movimiento propios de la actividad deportiva del paciente: carrera continua progresiva, cambios de dirección, saltos, escalones... El objetivo es que el tendón tolere las demandas reales de la vida activa del paciente sin dolor ni limitación funcional.

Este tipo de trabajo es especialmente relevante para los corredores y deportistas de Playa de San Juan y Cabo de las Huertas que desean volver a entrenar con normalidad. El ejercicio terapéutico no solo trata la lesión existente, sino que prepara al cuerpo para prevenir futuras recaídas.

Beneficios del ejercicio terapéutico más allá de la tendinitis

Un programa de fortalecimiento glúteo bien ejecutado tiene efectos positivos que van más allá de la tendinitis. Mejora la estabilidad de la rodilla (reduciendo el riesgo de síndrome patelofemoral, tendinitis rotuliana y lesiones de ligamentos), mejora la eficiencia de la zancada en corredores, reduce la sobrecarga lumbar y contribuye a una mejor funcionalidad global en personas mayores. En este sentido, el trabajo de fuerza glútea es una inversión en salud musculoesquelética a largo plazo.

"Empecé con fisioterapia en OneLab por la cadera, pero lo que más me ha cambiado es el programa de ejercicios. No solo me quitó el dolor, sino que ahora me siento más fuerte en general. Llevo seis meses sin ninguna molestia y vuelvo a hacer mis clases de pádel sin ningún problema."

— Carmen, 54 años, vecina de Cabo de las Huertas.

OneLab: fisioterapia para la tendinitis del glúteo en Alicante

En OneLab, clínica de fisioterapia y readaptación deportiva en Alicante, trabajamos con pacientes de Playa de San Juan, Cabo de las Huertas y toda la provincia que buscan recuperar su funcionalidad y calidad de vida tras una lesión tendinosa o muscular. Nuestro enfoque integra la valoración funcional exhaustiva, la terapia manual y el ejercicio terapéutico basado en evidencia científica para ofrecer resultados reales y duraderos.

Si tienes dolor en la cadera lateral que te impide correr, practicar pádel, subir escaleras con normalidad o simplemente disfrutar de tu día a día, en OneLab podemos ayudarte. El primer paso es una valoración individualizada en la que analizaremos tu caso, identificaremos los factores que están manteniendo el problema y diseñaremos un plan de tratamiento adaptado a tus necesidades y objetivos.

  • Atención individualizada: cada paciente recibe un programa de tratamiento diseñado específicamente para su caso, sus objetivos y su nivel de actividad.
  • Tratamiento basado en evidencia científica: aplicamos los protocolos más actualizados para el abordaje de tendinopatías, avalados por la investigación clínica de mayor calidad.
  • Ejercicio terapéutico progresivo: el eje central del tratamiento, guiado por fisioterapeutas especializados para garantizar una progresión segura y eficaz.
  • Readaptación y recuperación funcional: trabajamos el retorno a la actividad deportiva y las tareas cotidianas con criterios funcionales claros, sin prisas ni atajos.
  • Programas de envejecimiento saludable: para personas adultas y mayores que desean mantener fuerza, movilidad y autonomía funcional, integrando el trabajo glúteo como pilar del movimiento seguro.
  • Seguimiento continuo de la evolución: registramos tu progreso en cada sesión y ajustamos el plan cuando es necesario para optimizar los resultados.
  • Prevención de recaídas y mantenimiento funcional: no terminamos el tratamiento cuando cede el dolor, sino cuando el tendón está preparado para afrontar la actividad sin riesgo de recaída.

Si además del dolor en la cadera convives con otras molestias como dolor lumbar o inestabilidad en la marcha, nuestro equipo puede realizar una valoración integral que aborde todos los factores implicados de forma coordinada.

¿Tienes dolor en la cadera lateral que no cede? Reserva tu valoración en OneLab y descubre cómo la fisioterapia puede ayudarte a recuperar tu funcionalidad y volver a moverte sin dolor en Alicante.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo tarda en curarse una tendinitis del glúteo con fisioterapia?

La duración del tratamiento depende del grado de afectación del tendón, del tiempo de evolución de la lesión y de la constancia del paciente con el programa de ejercicios. En casos agudos y bien abordados desde el inicio, la recuperación puede producirse en 6 a 10 semanas. Las tendinopatías crónicas o de larga evolución pueden requerir entre 3 y 6 meses de trabajo progresivo. Lo importante es no interrumpir el programa cuando cede el dolor, ya que la recuperación funcional completa del tendón lleva más tiempo que el alivio sintomático.

¿Puedo seguir haciendo deporte si tengo tendinitis del glúteo?

En la mayoría de los casos, no es necesario dejar completamente el deporte. El fisioterapeuta ajustará el volumen, la intensidad y el tipo de actividad a la capacidad actual del tendón, permitiendo mantener una actividad física adaptada durante el proceso de recuperación. El reposo absoluto prolongado no solo no mejora la tendinopatía, sino que puede empeorarla al debilitar el tendón y los músculos circundantes. La clave está en cargar el tendón de forma progresiva y controlada.

¿La tendinitis del glúteo puede confundirse con ciática?

Sí, es una confusión muy frecuente, ya que ambas condiciones producen dolor en la zona de la cadera y el muslo. Sin embargo, existen diferencias clave: el dolor de la tendinopatía glútea se localiza en la cara lateral de la cadera (sobre el trocánter mayor), empeora al cruzar las piernas o apoyarse en un solo pie y raramente baja por debajo de la rodilla. La ciática, por el contrario, suele irradiarse por la cara posterior del muslo y la pierna, acompañándose frecuentemente de hormigueos o entumecimiento. Una valoración fisioterapéutica adecuada permite distinguir entre ambas condiciones.

¿Las infiltraciones de corticoides son una buena opción para la tendinitis del glúteo?

Las infiltraciones de corticoides pueden reducir el dolor a corto plazo, pero la evidencia científica muestra que sus efectos son transitorios y que no modifican la causa subyacente de la tendinopatía. Además, las infiltraciones repetidas pueden debilitar el tejido tendinoso y aumentar el riesgo de rotura. El tratamiento de referencia basado en evidencia para la tendinopatía glútea es el programa de ejercicio terapéutico progresivo supervisado por un fisioterapeuta, que ofrece mejores resultados a medio y largo plazo con una tasa de recaídas significativamente menor.

¿Es recomendable el ejercicio de fuerza para tratar y prevenir la tendinitis del glúteo?

Sí, el ejercicio de fuerza es el pilar fundamental del tratamiento y la prevención de la tendinopatía glútea. Un glúteo medio fuerte y bien coordinado protege el tendón al distribuir mejor las cargas durante la marcha, la carrera y los gestos deportivos. El programa debe ser diseñado y progresado por un fisioterapeuta para evitar agravar los síntomas en las fases iniciales. A largo plazo, el mantenimiento del trabajo de fuerza es la mejor estrategia para prevenir recaídas.

¿La tendinitis del glúteo afecta más a mujeres que a hombres?

Sí, la prevalencia de la tendinopatía glútea es significativamente mayor en mujeres, especialmente en la etapa perimenopáusica y postmenopáusica. Los cambios hormonales asociados a la disminución de los niveles de estrógenos afectan a la capacidad de adaptación de los tendones, haciéndolos más vulnerables a la sobrecarga. No obstante, también es una lesión frecuente en hombres deportistas, especialmente corredores, ciclistas y practicantes de pádel o deportes de campo.

¿Cuándo debo acudir a un fisioterapeuta por dolor en la cadera lateral?

Se recomienda consultar con un fisioterapeuta cuando el dolor en la cara lateral de la cadera persiste más de una o dos semanas, cuando interfiere con las actividades cotidianas (caminar, subir escaleras, dormir) o cuando limita la práctica deportiva habitual. Cuanto antes se realice la valoración y se inicie el tratamiento, más sencilla es la recuperación y menor es el riesgo de cronificación de la tendinopatía. En OneLab ofrecemos valoraciones individualizadas para pacientes de Alicante, Playa de San Juan y Cabo de las Huertas.

La tendinitis del glúteo es una de las lesiones tendinosas más comunes y, al mismo tiempo, más infradiagnosticadas en la población adulta activa de nuestro entorno. Corredores, jugadores de pádel, ciclistas y personas mayores de 40 años son los perfiles más afectados, aunque puede aparecer en cualquier persona con una combinación desfavorable de factores mecánicos, hormonales o posturales.

La buena noticia es que, con un diagnóstico correcto y un programa de fisioterapia y ejercicio terapéutico bien estructurado, la recuperación es completa en la gran mayoría de los casos. No es necesario resignarse a convivir con el dolor ni a abandonar la actividad física que te gusta.

En OneLab, clínica de fisioterapia y readaptación deportiva en Alicante, acompañamos a nuestros pacientes desde la valoración inicial hasta el retorno pleno a su actividad, con un enfoque individualizado, basado en evidencia y orientado a resultados reales. Si tienes dolor en la cadera lateral, no esperes más: el primer paso es una valoración personalizada con nuestro equipo.