Resumen rápido
  • La artrosis afecta a más de 7 millones de personas en España y es la principal causa de dolor articular crónico en adultos mayores.
  • La fisioterapia reduce el dolor, mejora la movilidad y frena el deterioro articular sin necesidad de cirugía en la mayoría de los casos.
  • El ejercicio terapéutico es el tratamiento más respaldado por la evidencia científica para la artrosis de rodilla, cadera y columna.
  • En OneLab, en Alicante, diseñamos programas individualizados para personas con artrosis que quieren recuperar su autonomía y mantener una vida activa.

¿Qué es la artrosis y por qué aparece?

La artrosis es una enfermedad crónica que afecta al cartílago articular, el tejido que recubre los extremos de los huesos en las articulaciones. Cuando este cartílago se desgasta de forma progresiva, los huesos comienzan a rozar entre sí, provocando dolor, inflamación, rigidez y pérdida de movilidad. A diferencia de la artritis, que es una enfermedad de origen inflamatorio o autoinmune, la artrosis tiene un carácter predominantemente degenerativo y mecánico.

Según datos del Ministerio de Sanidad de España, la artrosis afecta a más de 7 millones de personas en nuestro país, y su prevalencia se dispara a partir de los 50 años. Se estima que más del 40 % de las personas mayores de 70 años presentan algún grado de artrosis clínicamente relevante. Es, además, una de las principales causas de discapacidad funcional y pérdida de autonomía en la población adulta española.

Pero la artrosis no es exclusiva de personas mayores. Factores como el sobrepeso, el sedentarismo, las lesiones articulares previas, la genética o la práctica deportiva de alto impacto sin una recuperación adecuada pueden acelerar su aparición en personas de mediana edad. De hecho, en consultas como las de OneLab en Alicante, es frecuente atender a personas de entre 40 y 60 años que ya presentan síntomas significativos en rodillas, caderas o columna vertebral.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

  • Edad: el desgaste del cartílago se acumula con los años.
  • Sobrepeso y obesidad: incrementan la carga mecánica sobre las articulaciones de carga, especialmente rodillas y caderas.
  • Lesiones articulares previas: esguinces, roturas de menisco o fracturas mal recuperadas pueden acelerar el proceso degenerativo.
  • Sedentarismo: la falta de movimiento deteriora el cartílago y debilita la musculatura de soporte articular.
  • Genética: existe un componente hereditario relevante en la predisposición a desarrollar artrosis.
  • Actividad laboral repetitiva: trabajos que implican posturas forzadas o movimientos repetitivos de alta carga incrementan el riesgo.

Comprender el origen y los factores de riesgo de la artrosis es fundamental para abordar su tratamiento de forma eficaz. Y aquí es donde la fisioterapia tiene mucho que aportar: no solo en la reducción del dolor, sino también en la modificación de los factores que aceleran su progresión.

Síntomas y articulaciones más afectadas

Reconocer los síntomas de la artrosis a tiempo permite iniciar un tratamiento adecuado antes de que el deterioro articular sea más avanzado. La enfermedad se desarrolla de forma gradual y sus manifestaciones pueden variar según la articulación afectada, el grado de desgaste y las características individuales de cada persona.

Síntomas más comunes de la artrosis

  • Dolor articular: inicialmente aparece con el movimiento o el esfuerzo y remite con el reposo. En fases más avanzadas puede estar presente también en reposo o durante la noche.
  • Rigidez matutina: sensación de entumecimiento y dificultad para mover la articulación al levantarse por la mañana, que suele ceder en menos de 30 minutos.
  • Crepitaciones: crujidos o chasquidos al mover la articulación, debidos al roce entre superficies articulares deterioradas.
  • Pérdida de rango de movimiento: dificultad progresiva para realizar movimientos que antes eran automáticos, como agacharse, subir escaleras o girarse.
  • Inflamación local: en algunas articulaciones puede aparecer hinchazón o calor moderado en períodos de brote.
  • Debilidad muscular: el dolor lleva a reducir la actividad, lo que genera pérdida de fuerza en la musculatura que rodea la articulación y empeora aún más el cuadro.

Las articulaciones más frecuentemente afectadas

Aunque la artrosis puede aparecer en cualquier articulación del cuerpo, las localizaciones más habituales en la consulta de fisioterapia son:

  • Rodilla (gonartrosis): la más frecuente. Genera dificultad para caminar, bajar escaleras y levantarse de una silla. Es especialmente limitante para deportes como el pádel, el running o el ciclismo, muy populares en Alicante.
  • Cadera (coxartrosis): provoca dolor en la ingle, el glúteo o la cara externa del muslo, con limitación importante para caminar largas distancias o hacer movimientos amplios de pierna. Puedes ampliar información en nuestro artículo sobre fisioterapia para la cadera en Alicante.
  • Columna vertebral (espondiloartrosis): afecta principalmente a la zona cervical y lumbar, generando dolor, rigidez y, en algunos casos, compresión de raíces nerviosas. Si tienes dolor en la espalda, consulta también nuestra guía sobre fisioterapia para la columna vertebral en Alicante.
  • Manos y muñecas: frecuente en mujeres a partir de la menopausia, con nódulos en los nudillos y dificultad para agarrar o manipular objetos.
  • Pie y tobillo: puede afectar a la base del dedo gordo o al tobillo, limitando la marcha y el apoyo.
"Llevaba tres años con dolor en la rodilla y había dejado de caminar por el paseo de la Albufereta porque me dolía demasiado. Pensé que era algo que tenía que aceptar por la edad. Empecé el programa de fisioterapia en OneLab y en pocas semanas noté una diferencia real: menos dolor, más seguridad al caminar y he vuelto a salir a pasear cada mañana." — Carmen, 67 años, Playa de San Juan

Cómo trata la fisioterapia la artrosis

Existe un mito muy extendido: la artrosis no tiene solución y solo queda resignarse o esperar a la cirugía. Esta afirmación es incorrecta. Aunque el daño en el cartílago es irreversible, la fisioterapia puede reducir significativamente el dolor, mejorar la función articular y frenar la progresión de la enfermedad. Numerosas guías clínicas internacionales, como las de la OARSI (Osteoarthritis Research Society International) o la NICE del Reino Unido, posicionan el ejercicio terapéutico y la fisioterapia como tratamientos de primera línea para la artrosis.

El enfoque terapéutico en fisioterapia para la artrosis es siempre individualizado. No existe un protocolo único porque cada persona tiene una articulación diferente, un grado de afectación distinto, unos objetivos propios y un nivel de actividad particular. En OneLab realizamos una valoración funcional completa antes de diseñar cualquier programa de tratamiento.

Técnicas de fisioterapia más utilizadas en la artrosis

  • Terapia manual: movilizaciones articulares suaves para mejorar el rango de movimiento, reducir la rigidez y disminuir el dolor. Especialmente útil en fases de rigidez matutina o tras períodos de inactividad.
  • Ejercicio terapéutico supervisado: el pilar fundamental del tratamiento (lo desarrollamos en profundidad en la siguiente sección).
  • Electroterapia y termoterapia: aplicación de calor superficial, ultrasonidos o corrientes analgésicas para reducir el dolor en períodos de brote y mejorar la tolerancia al ejercicio.
  • Educación terapéutica: enseñar al paciente a comprender su enfermedad, gestionar los brotes, modificar hábitos y adoptar posturas y movimientos que protejan la articulación en el día a día.
  • Fortalecimiento muscular progresivo: trabajar la musculatura periarticular para mejorar la estabilidad, reducir la carga sobre el cartílago y aliviar el dolor de forma duradera.
  • Reeducación de la marcha y el equilibrio: fundamental en personas con artrosis de rodilla o cadera, donde los patrones de movimiento alterados generan sobrecargas adicionales.
El movimiento controlado y progresivo no daña el cartílago articular: lo nutre. El cartílago no tiene vascularización propia y depende del movimiento para recibir los nutrientes del líquido sinovial. La inmovilidad y el reposo prolongado aceleran su deterioro. Por eso, en fisioterapia para la artrosis, moverse —con la guía adecuada— siempre es mejor que parar.

La fisioterapia no solo actúa sobre el dolor inmediato, sino que trabaja para romper el círculo vicioso de la artrosis: dolor → inactividad → pérdida muscular → mayor carga articular → más dolor. Recuperar la fuerza y la movilidad de forma progresiva es la clave para salir de ese bucle y recuperar una vida activa y funcional.

El papel clave del ejercicio terapéutico en la artrosis

Si hay una intervención respaldada de forma unánime por la evidencia científica para el tratamiento de la artrosis, esa es el ejercicio terapéutico. Múltiples ensayos clínicos y metaanálisis demuestran que el ejercicio regular, bien dosificado y supervisado, produce mejoras comparables o superiores al tratamiento farmacológico en términos de reducción del dolor y mejora funcional, y sin sus efectos secundarios.

En OneLab aplicamos programas de ejercicio terapéutico adaptados a las necesidades de cada paciente, diferenciando entre las distintas fases de la enfermedad y los objetivos individuales. Puedes conocer más sobre este enfoque en nuestro artículo específico sobre ejercicio terapéutico en fisioterapia en Alicante.

Tipos de ejercicio terapéutico para la artrosis

  • Entrenamiento de fuerza: es el más eficaz para la artrosis de rodilla y cadera. Fortalecer el cuádriceps, los isquiotibiales, el glúteo y la musculatura del core reduce la carga mecánica sobre el cartílago y estabiliza la articulación. Se comienza con cargas bajas y se progresa de forma controlada según la tolerancia del paciente.
  • Ejercicio aeróbico de bajo impacto: caminar, nadar o ir en bicicleta son actividades muy recomendadas. Mejoran la capacidad cardiovascular, ayudan a controlar el peso corporal y reducen la inflamación sistémica sin generar impacto excesivo sobre las articulaciones.
  • Ejercicios de movilidad y flexibilidad: trabajo de rango articular para mantener y mejorar la amplitud de movimiento, reducir la rigidez y mejorar la funcionalidad en actividades cotidianas como agacharse, girarse o subir escaleras.
  • Entrenamiento del equilibrio y la propiocepción: especialmente importante en personas mayores con artrosis, donde la pérdida de sensibilidad articular incrementa el riesgo de caídas. Trabajar el equilibrio mejora la confianza en el movimiento y la seguridad en la marcha.
  • Ejercicio en agua (hidroterapia): el medio acuático reduce la carga gravitatoria sobre las articulaciones y permite trabajar movilidad y fuerza con menos dolor, siendo ideal en fases iniciales o en personas con alta sensibilidad al dolor.

¿Con qué frecuencia hay que hacer ejercicio si tengo artrosis?

Las recomendaciones actuales apuntan a que las personas con artrosis deben realizar al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada, combinando ejercicio aeróbico y de fuerza. Sin embargo, la dosificación exacta depende del estado individual de cada paciente, y siempre debe ser pautada y supervisada por un fisioterapeuta o especialista en ejercicio terapéutico para garantizar la seguridad y la eficacia del programa.

La clave no es hacer mucho de golpe, sino ser constante y progresivo. En OneLab trabajamos con nuestros pacientes de Alicante, Playa de San Juan y Cabo de las Huertas no solo durante las sesiones presenciales, sino también orientándoles sobre qué actividades pueden realizar de forma autónoma para mantener los beneficios entre sesiones y a largo plazo.

Vivir con artrosis y seguir activo en Alicante

Alicante es una ciudad con un estilo de vida activo muy arraigado. El clima mediterráneo, las playas, los paseos marítimos y la oferta deportiva de zonas como Playa de San Juan o Cabo de las Huertas invitan a mantenerse en movimiento. Para muchas personas con artrosis, el miedo al dolor les lleva a reducir drásticamente su actividad, lo que paradójicamente empeora su situación. La fisioterapia tiene aquí un papel fundamental: ayudar a que cada persona encuentre el nivel de actividad adecuado para su situación y pueda seguir disfrutando de su entorno.

En nuestra clínica atendemos habitualmente a personas que practican pádel, natación, ciclismo, senderismo o simplemente disfrutan de sus paseos diarios por la Albufereta o la playa de San Juan, y que quieren seguir haciéndolo a pesar de su artrosis. Con el enfoque correcto, esto es perfectamente posible.

Recomendaciones para el día a día con artrosis

  • No dejes de moverte. El reposo prolongado no mejora la artrosis, la empeora. Mantén la actividad adaptada a tu tolerancia.
  • Controla el peso corporal. Reducir incluso un 5-10 % del peso si hay sobrepeso puede disminuir significativamente el dolor en rodillas y caderas.
  • Usa el calor para la rigidez. Aplicar calor en la articulación antes de realizar actividad ayuda a reducir la rigidez y mejorar la movilidad.
  • Alterna actividad y descanso. Aprende a identificar tus límites y a gestionar los períodos de mayor dolor sin entrar en la inactividad total.
  • Elige actividades de bajo impacto. La natación, el ciclismo o caminar en terreno llano son excelentes opciones para mantenerse activo sin sobrecargar las articulaciones.
  • Sigue el programa pautado por tu fisioterapeuta. Los ejercicios en casa entre sesiones son parte fundamental del tratamiento.
"Juego al pádel desde hace veinte años y cuando me diagnosticaron artrosis en la rodilla pensé que tendría que dejarlo. En OneLab me diseñaron un programa de fuerza y me enseñaron cómo calentar antes de jugar y recuperar después. Llevo un año y medio sin brotes serios y sigo jugando mis partidos." — Javier, 58 años, Cabo de las Huertas

Vivir con artrosis no significa resignarse. Significa aprender a gestionar la enfermedad con las herramientas adecuadas. Y la fisioterapia, combinada con el ejercicio terapéutico y unos hábitos de vida saludables, es hoy la herramienta más eficaz para conseguirlo.

Tratamiento de la artrosis en OneLab, Alicante

En OneLab somos una clínica especializada en fisioterapia y readaptación deportiva ubicada en Alicante, con especial presencia en la zona de Playa de San Juan y Cabo de las Huertas. Trabajamos con personas que tienen artrosis desde un enfoque global, individualizado y basado en la mejor evidencia científica disponible.

Sabemos que la artrosis es una enfermedad crónica que requiere un acompañamiento a largo plazo. Por eso, nuestro objetivo no es simplemente aliviar el dolor de forma puntual, sino ayudarte a construir una base de fuerza, movilidad y hábitos que te permitan mantener tu calidad de vida durante años. Ya sea que tengas artrosis de rodilla, cadera, columna o manos, diseñamos un programa adaptado a ti.

  • Valoración funcional completa: análisis de tu movilidad, fuerza, equilibrio y patrones de movimiento para identificar las áreas de trabajo prioritarias.
  • Atención completamente individualizada: ningún programa es igual a otro. Tu tratamiento se adapta a tu articulación, tu grado de artrosis, tus objetivos y tu nivel de actividad.
  • Tratamiento basado en evidencia científica: aplicamos únicamente las técnicas y ejercicios con respaldo clínico demostrado para la artrosis.
  • Ejercicio terapéutico progresivo: trabajamos el fortalecimiento muscular, la movilidad y el equilibrio de forma gradual y segura, ajustando la carga según tu evolución.
  • Readaptación y recuperación funcional: si tu artrosis te ha alejado de una actividad deportiva o cotidiana, te ayudamos a volver a ella de forma progresiva y segura.
  • Programas de envejecimiento saludable: para personas que quieren mantener su autonomía, prevenir caídas y seguir activas a medida que avanzan los años. Más información en nuestro artículo sobre fisioterapia para mayores en Alicante.
  • Seguimiento continuo de tu evolución: realizamos revisiones periódicas para ajustar el programa y asegurarnos de que avanzas en la dirección correcta.
  • Prevención de brotes y mantenimiento funcional: te enseñamos a identificar señales de alerta, gestionar los períodos de más dolor y mantener los beneficios del tratamiento a largo plazo.

¿Tienes artrosis y quieres saber cómo la fisioterapia puede ayudarte? Solicita tu valoración inicial en OneLab y empieza a recuperar tu movilidad y tu calidad de vida en Alicante.

Preguntas frecuentes

¿La fisioterapia puede curar la artrosis?

No existe actualmente ningún tratamiento que revierta el daño en el cartílago articular propio de la artrosis. Sin embargo, la fisioterapia sí puede reducir significativamente el dolor, mejorar la movilidad y frenar la progresión de la enfermedad. Múltiples guías clínicas internacionales posicionan la fisioterapia y el ejercicio terapéutico como tratamientos de primera línea para la artrosis, con resultados comparables o superiores al tratamiento farmacológico en muchos casos. El objetivo no es curar la articulación, sino mejorar tu función y tu calidad de vida de forma duradera.

¿Cuándo debo acudir al fisioterapeuta si tengo artrosis?

Lo antes posible. No es necesario esperar a que el dolor sea muy intenso o a que el grado de artrosis sea avanzado. Cuanto antes se inicie el tratamiento, mayores son las posibilidades de controlar los síntomas y frenar el deterioro articular. Si tienes dolor articular persistente, rigidez matutina o notas que has reducido tu actividad por miedo al dolor, es el momento de consultar a un fisioterapeuta. Puedes consultar también nuestra guía sobre cuándo ir al fisioterapeuta.

¿El ejercicio es perjudicial si tengo artrosis?

Al contrario. El ejercicio bien dosificado y supervisado es el tratamiento más eficaz para la artrosis. El cartílago articular no tiene vasos sanguíneos propios y se nutre del líquido sinovial, cuya circulación depende del movimiento. El reposo prolongado acelera el deterioro del cartílago y provoca pérdida muscular, lo que aumenta la carga articular. La clave es que el ejercicio sea progresivo, adaptado y guiado por un profesional, especialmente al inicio.

¿Qué tipos de ejercicio son mejores para la artrosis de rodilla?

Para la artrosis de rodilla, el ejercicio más eficaz es el fortalecimiento progresivo del cuádriceps, los isquiotibiales y el glúteo, ya que esta musculatura es la que protege y estabiliza la articulación. Complementariamente, actividades aeróbicas de bajo impacto como caminar, nadar o ir en bicicleta estática son muy recomendables. Los ejercicios de equilibrio y propiocepción también son importantes, especialmente en personas mayores. En OneLab diseñamos programas específicos adaptados a cada grado de artrosis y a las posibilidades de cada paciente.

¿Puedo seguir haciendo deporte si tengo artrosis?

En la mayoría de los casos, sí. La artrosis no implica necesariamente abandonar la actividad deportiva. Lo que cambia es la forma de practicarla: con un calentamiento adecuado, una dosificación correcta de la carga, actividades adaptadas y un buen trabajo de fortalecimiento y recuperación. En OneLab ayudamos a muchos pacientes de Alicante con artrosis a seguir practicando pádel, natación, ciclismo o running de forma segura y sin agravar su articulación.

¿La fisioterapia puede evitar la cirugía en la artrosis?

En muchos casos, sí. La evidencia científica demuestra que un buen programa de fisioterapia y ejercicio terapéutico puede retrasar o incluso evitar la intervención quirúrgica en artrosis de rodilla y cadera. La cirugía suele reservarse para casos en los que el daño articular es muy avanzado y el tratamiento conservador ha agotado sus posibilidades. Iniciar cuanto antes un tratamiento de fisioterapia adecuado es la mejor forma de mantener la articulación funcional y alejarse de la opción quirúrgica el mayor tiempo posible.

¿Cuántas sesiones de fisioterapia se necesitan para notar mejoría en la artrosis?

La respuesta varía según la persona, la articulación afectada y el grado de la artrosis. En general, la mayoría de los pacientes comienzan a notar mejoras en el dolor y la movilidad entre las 4 y las 8 semanas de tratamiento activo. Sin embargo, la artrosis es una enfermedad crónica, y el mantenimiento de los resultados a largo plazo depende de la continuidad con el ejercicio y los hábitos pautados. En OneLab diseñamos programas con una fase intensiva inicial y una fase de mantenimiento posterior para garantizar resultados duraderos.

La artrosis es una de las condiciones musculoesqueléticas más frecuentes en España y, sin embargo, una de las peor comprendidas por quienes la padecen. El mito de que solo queda resignarse o esperar a la cirugía aleja a muchas personas de los tratamientos que realmente pueden marcar la diferencia en su calidad de vida.

La fisioterapia y el ejercicio terapéutico son hoy, con sólido respaldo científico, las intervenciones más eficaces para reducir el dolor articular, mejorar la movilidad y mantener la autonomía funcional en personas con artrosis. No se trata de eliminar el desgaste del cartílago, sino de construir una articulación más fuerte, mejor sostenida por la musculatura y gestionada con los hábitos adecuados.

En OneLab, en Alicante, acompañamos a personas con artrosis de todas las edades y niveles de actividad: desde quienes simplemente quieren seguir paseando por la orilla del mar hasta deportistas que quieren volver a su práctica favorita. Con un programa individualizado, basado en evidencia y orientado a resultados reales, la artrosis se puede vivir de otra manera.

Si tienes artrosis o sospechas que puedes tenerla, no esperes a que el dolor decida por ti. Solicita tu valoración en OneLab y da el primer paso hacia una vida más activa y sin limitaciones.